¿Necesitas un reposapiés para la trona IKEA?
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Tiempo de lectura 6 min
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¿Tienes la trona de IKEA de 20 $? ¿Estás pensando en añadirle un reposapiés? La trona de IKEA no incluye reposapiés, pero muchísimos padres compran uno aparte por todos los beneficios que aporta.
¡Y cuando decimos muchísimos padres, nos referimos a miles!
Para la mayoría de los bebés, el reposapiés empieza a ganarse su sitio hacia los 6 meses, justo cuando comienzan los sólidos. Es el momento en que tu peque se sienta en la trona para comer de verdad, y la barra integrada de la IKEA Antilop queda demasiado baja para que sus pies lleguen.
Antes de los sólidos, el asiento y un cojín reductor suelen ser suficientes. Pero, en cuanto empiezan a comer, los pies que cuelgan no tienen dónde apoyarse, y ese es el momento en que apoyar los pies compensa en cada comida. ¿Estáis empezando? Nuestra guía para iniciar el baby-led weaning encaja muy bien con dejar el asiento bien preparado.
Antes de nada, hablemos de los beneficios de añadir un reposapiés a tu trona:
Imagina estar sentada en una silla con las piernas colgando todo el rato... no es nada cómodo, ¿verdad? A tu bebé le pasa lo mismo. Un reposapiés le da un apoyo esencial, ayudándole a sentarse más erguido y a mantener una buena postura. Esto es importantísimo para su columna en pleno crecimiento y para su comodidad durante las comidas.
A medida que tu bebé empieza a comer sólidos, tendrá que aprender nuevas habilidades motoras finas (como coger la cuchara, morder y masticar). Si estáis empezando con los sólidos, nuestra guía para iniciar el baby-led weaning os ayudará a arrancar con buen pie.
Para hacerlo bien, necesitan estabilidad corporal, y ahí es donde entra el reposapiés de la trona. Apoyar los pies de tu bebé le ayuda a sentarse recto y a activar los músculos del tronco, haciendo que la hora de comer sea mucho más fácil.
Cuando los pies de tu bebé están apoyados y estables, se reduce su ansiedad y su miedo. Esto es fundamental para los bebés que empiezan a explorar su entorno y pueden sentirse un poco incómodos en su trona.
¿Sabías que, si la trona de tu bebé no tiene reposapiés, puede empezar a cruzar las piernas? Es su manera de intentar encontrar algo de estabilidad.
También puede que le veas agarrarse con fuerza a la bandeja o a los reposabrazos. En realidad es su forma de intentar mantener el equilibrio al no tener dónde apoyar los pies. Curioso, ¿verdad?
Entonces, ¿cuáles son otras señales reveladoras de que tu bebé necesita un reposapiés?
Si varias de estas situaciones te suenan de vuestras comidas, apoyar los pies casi seguro que ayudará:
Los bebés pueden resistirse a sentarse en la trona o intentar escaparse de ella, convirtiendo la hora de comer en una batalla para los dos.
Si tu bebé parece desinteresado por la comida, muestra señales de hambre pero no termina sus comidas, o se pone quisquilloso a la hora de comer, podría deberse a la falta de apoyo para los pies.
Los bebés sin reposapiés en la trona tienden a patalear, moverse sin parar y balancearse constantemente mientras intentan encontrar el equilibrio y mantener el tronco erguido. Este esfuerzo extra puede ser especialmente agotador para los peques que todavía no dominan el sentarse por sí solos.
¿Estás pensando en añadir un reposapiés a tu trona? Hemos ayudado a miles de madres como tú, con más de 600 reseñas de 5 estrellas como la que ves a continuación.
«¡Mi bebé de 8 meses está comiendo genial desde que le pusimos el reposapiés en la trona!»
Todos nuestros reposapiés hacen el mismo trabajo: elevan los pies de tu bebé hasta la altura adecuada para que se siente estable y coma bien. La diferencia principal es el acabado, así que en realidad depende de tu cocina y de tu gusto:
¿Dudas entre comprar uno o hacerlo tú misma? Hemos detallado los pros y los contras con sinceridad en DIY vs comprar: 6 cosas a tener en cuenta, y hemos comparado el nuestro cara a cara con la alternativa más popular en Limmaland vs Little Puku. Si prefieres construirlo, nuestra plantilla PDF gratuita del reposapiés para la trona de IKEA ya tiene las medidas listas para ti. ¿Prefieres comprar uno directamente? Mira aquí el reposapiés de madera regulable.
Los terapeutas ocupacionales pediátricos y los especialistas en alimentación coinciden en señalar la posición como una de las cosas más sencillas que puedes hacer bien a la hora de comer. Muchos buscan lo que se suele llamar 90-90-90: caderas, rodillas y tobillos, cada uno en un ángulo de unos 90°, con los pies planos y apoyados en lugar de colgando. En la IKEA Antilop, es el reposapiés lo que hace posible esa postura.
Defienden que usar un reposapiés puede hacer que tragar sea más seguro y sencillo, mejorando la digestión y reduciendo el riesgo de atragantamiento. Aprende más sobre la diferencia entre las arcadas normales y el atragantamiento en nuestra guía para padres sobre arcadas y atragantamiento en bebés.
¿Necesitas un reposapiés para tu trona de IKEA? La trona Antilop es estupenda, pero añadir un reposapiés puede mejorarla todavía más. Ayuda a tu bebé a sentarse más erguido, a mantenerse estable, a digerir mejor la comida, a estar más cómodo y a ganar autonomía.
Si ves que tu bebé necesita un apoyo extra, ¡un reposapiés puede marcar toda la diferencia!
Si quieres echar un vistazo a nuestra colección de reposapiés más vendidos para la trona, puedes verlos aquí. O explora toda nuestra gama de accesorios para la trona de IKEA, que incluye manteles individuales, fundas para las patas y fundas de cojín.
¿Necesita reposapiés una trona?
Para funcionar, no; pero, en cuanto tu bebé come sólidos, apoyar los pies marca una diferencia real en lo estable, cómodo y concentrado que está durante las comidas. La IKEA Antilop no incluye ninguno, y precisamente por eso tantos padres se lo añaden.
¿Necesitan los bebés apoyo para los pies en la trona?
Sí, en cuanto se sientan para comer. Con los pies apoyados pueden hacer fuerza, activar el tronco y sentarse erguidos en lugar de esforzarse por mantener el equilibrio, lo que ayuda tanto a comer como a tragar con más seguridad.
¿A qué edad necesita un bebé un reposapiés?
Normalmente a partir de los 6 meses, cuando empiezan los sólidos y sus pies no llegan a la barra integrada de la trona. Antes de eso, el asiento y el cojín reductor suelen ser suficientes.
¿Puedo hacer yo misma un reposapiés para la IKEA Antilop?
Por supuesto. Si se te dan bien las manualidades, nuestra plantilla imprimible gratuita tiene las medidas, y nuestra guía de DIY vs comprar te explica lo que implica antes de empezar.